viernes, 19 de febrero de 2010

Alí Rodríguez y Nelson Merentes PONCHAOS

"Mezerhane dijo que Rodríguez y Merentes pidieron mi cabeza"
Ravell reiteró apoyo a Globovisión y dijo que "musiquita de Drácula" continuará


Ravell vaticinó para sí mismo un futuro periodístico y político. Anunció que está trabajando en un nuevo proyecto comunicacional (Nicola Rocco)
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* Desde la piragua

Cuatro nombres de altos funcionarios que están o estuvieron involucrados con el gobierno del presidente Chávez fueron mencionados en la rueda de prensa que dio el ex director de Globovisión, Alberto Federico Ravell, para explicar su salida del cargo. Por un lado el ministro Alí Rodríguez Araque y el presidente del BCV, Nelson Merentes, quienes, al parecer pidieron su cabeza, y por otro los ex vicepresidentes José Vicente Rangel e Isaías Rodríguez para explicar con una anécdota sobre el caso Anderson el mal estado en que se encuentra el Poder Judicial del país.

Ravell reconoció que no tenía pruebas de que se ejerciera presión desde el Gobierno para que se tomara la decisión de removerlo de la directiva del canal: "Les doy el beneficio de la duda (...) El Gobierno debe estar feliz con mi salida de Globovisión pero para yo afirmar que ha presionado tendría que escuchar a Alí Rodríguez y a Nelson Merentes que si me dice, como hemos hablado toda la vida, con un vino o un güisqui que eso nunca lo dijo pues tendría que ver a quién le creo. No me imagino ni a Rodríguez ni a Merentes malandreando".

Una semana después de ratificar sin mayores explicaciones, vía Twitter, que ya no seguía como director del canal de noticias Globovisión, Ravell explicó que Nelson Mezerhane ofreció comprar las acciones a sus socios (el mismo Ravell y a Guillermo Zuloaga) porque era lo que se había acordado con Rodríguez Araque y Merentes.

Además, Ravell aseguró que casi le da un infarto cuando se enteró de que una de las condiciones para la compra era que él saliera del canal junto con el conductor de Aló Ciudadano Leopoldo Castillo. Indicó que con su salida "quizás el Gobierno baje la presión" a Globovisión y que "a lo mejor ahora es más difícil" que lo cierren.

"Globovisión es una televisora, no un telecajero y debe estar en manos de gente que no tenga ningún compromiso con el Gobierno ni con grandes intereses que pudieran hacer cambiar la línea editorial", manifestó Ravell luego de afirmar que un canal de televisión no debería estar en manos de un banquero, como lo es Mezerhane, porque reciben demasiadas presiones de entes del Gobierno como Sudeban y el Ministerio de Hacienda.

Reconoció que salió del canal "por el sólo hecho de que (una posible negociación entre los accionistas y el Gobierno) pudiera estar en el tapete pero que apoya a Globovisión y que continuará "la musiquita de Drácula" en el canal.

Salida abrupta y línea intacta

Ravell, quien durante toda la rueda de prensa que duró más de una hora y media alabó las bondades de Twitter, relató que su salida se dio de forma abrupta cuando se suponía se tomaría algún tiempo, pero nunca especificó qué hecho anticipó la decisión.

"Yo estaba organizándome para irme de una manera menos abrupta y los acontecimientos se desarrollaron de una manera que Guillermo (Zuloaga) me dijo que me tenía que ir hoy (miércoles pasado), yo le dije después de Carnaval y si no que entonces me diera una carta botándome, diciendo que me tenía que ir hoy, y así lo hizo. Hemos conversado por blackberry y no tengo inconveniente en sentarme con él. Yo estoy separando el negocio de una amistad que no tiene precio", insistió antes de señalar que da respaldo absoluto a Globovisión y a Zuloaga porque confía en que no se modificará su línea editorial. "Si cambia la línea editorial me verán reclamando en las puertas del canal", advirtió el ex directivo. Sobre Mezerhane fue más reservado y se limitó a señalar que entendía lo que significaba que lo tuvieran amenazado con quebrarle el banco. Aseguró que el empresario no tiene nada que ver con la línea editorial del canal.

Ravell se refirió al propietario de Venevisión, Gustavo Cisneros, y dijo que no se llevaban bien: "Cisneros no tiene vela en este entierro, que amarre a sus locos a (Carlos) Bardasano y (Vladimir) Gessen, aunque sus ataques me favorecen".

El aún socio de Globovisión, tiene 10% de las acciones, indicó que esta vez le tocó "sacrificarse" y que el Gobierno debe estar feliz con su destitución pero que pronto estará otra vez preocupado porque pronto lanzará un proyecto comunicacional del cual no dio detalles. "No puedo hablar de eso ahora, será una sorpresa", dijo al aclarar que su futuro es periodístico y también político porque ayudará a la oposición a hacerse con los cargos de la AN en septiembre.

Ravell reconoció sentirse decepcionado por las palabras del "ciudadano" Leopoldo Castillo el pasado miércoles: "Hablando claro y sin pelitos en la lengua me sentí raro por la mención rasante que hizo de mí, pero confío en su olfato político". Restó importancia a la pregunta de que el canal fuera utilizado como partido político y dijo que los medios estarán politizados mientras esté Chávez en el poder. "El Gobierno tiene más canales que una autopista de Houston (...) la oposición no tanto (...) y yo tengo mi corazoncito".



La anécdota de Rangel

Ravell relató que para ayudar a Mezerhane cuando estuvo encarcelado por el caso Anderson se reuniría con el diablo y con mandinga. Afirmó que luego de mostrar la grabación del testigo Giovanny Vásquez a José Vicente Rangel y a Isaías Rodríguez, Mezerhane salió en libertad. "Yo me ocupo del juez e Isaías del fiscal me dijo Rangel. Esta historia demuestra cómo funciona la justicia, los tribunales y los fiscales en el país", sentenció Ravell.

sdiaz@eluniversal.com

Sara Carolina Díaz
EL UNIVERSAL