martes, 12 de marzo de 2013

Por qué Nicolas, el PSUV y los Castros NO QUIEREN CUMPLIR LA ULTIMA VOLUNTAD DE CHAVEZ

Por qué Nicolas, el PSUV y los Castros NO QUIEREN CUMPLIR LA ULTIMA VOLUNTAD DE CHAVEZ 

Será para utilizar su cadáver como PORTAAVION POLITICO

EL BUEN HIJO CUMPLE LA ULTIMA VOLUNTAD DE SU PADRE


Todas las veces que Chávez recordó su deseo de ser enterrado en Sabaneta


Luego de la noticia informada por el Presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, de que el ex presidente Hugo Chávez sería embalsamado y mostrado para siempre, comenzaron a circular en las redes sociales y en diferentes medios de comunicación sus palabras con el deseo de que su último lugar de descanso fuera su tierra natal, Sabaneta de Barinas.
Reporte Confidencial recoge las múltiples oportunidades en que Hugo Chávez expresó este deseo.
A continuación, la reproducción completa:
Desde 1992 Hugo Chávez lo tenía claro. El día que Dios dispusiera quería que sembraran sus restos mortales en su tierra natal, Sabaneta de Barinas.
Faltaban pocos días para el 4 de febrero y el teniente coronel presentía algo. “¿No iba a saber, si yo era el jefe?”, bromeó al confesarlo. Fue a su patria chica como a despedirse, por si acaso. Jugó chapita, comió mango, pasó por el campo de pelota, caminó por el grupo escolar y abrazó a algunos amigos.
Pero viajó para algo más: “Cuando iba manejando mi carrito con la mujer al lado y los muchachos, le dije a Nancy Colmenares: ‘Nancy, si me llega a pasar algo, a mí que me entierren en esta sabana’”.
Chávez no solo recordó estos episodios el domingo 31 de agosto de 2008, durante un Aló Presidente transmitido desde la carretera Sabaneta-Ciudad de Nutrias, sino que extendió el deseo a sus familiares: “¡Lo repito hoy! Cuando me toque, me entierran en esta sabana, heroica sabana. Sabana, sabana linda”.
No era la primera vez que el mandatario hacía esa confesión al país. Fue el 13 de febrero de 2000, en los estudios de Radio Nacional de Venezuela, con los sentimientos revueltos por una copla llanera. “Cuando yo me muera quiero que me entierren en Sabaneta de Barinas, lo digo ante el país”, proclamó en vivo.
Amaba esa tierra. La redibujó con palabras recordando los ríos Apure y Boconó, cuyas aguas salen a mitad de la sabana. Donde caen chubascos y palos de agua que hacen temblar la tierra. Donde brota la paja, vuelan las garzas y hay tanta libertad. “Allá quiero descansar. Lo digo a todos para que se cumpla eso”.
En su autobiografía “Cuentos del Arañero” (2012) refrendó por escrito esta misma voluntad. “Y me conformaré con una cosa muy sencilla, como la abuela Rosa Inés”.
Sabaneta, un pueblo caliente de 41 mil habitantes, esperaba a su hijo ilustre con vigilias en la plaza Bolívar, fotos, corazones formados con pétalos de flores, velas y canciones.
De manera extraoficial el periodista Nelson Bocaranda tuiteó que Chávez habría expresado su voluntad de ser enterrado en el solar de la casa de su abuela. Aunque la familia habría acordado con el ministro Francisco Sesto levantar un mausoleo sencillo en ese punto, presuntamente el miércoles lo hallaron inconcluso en una inspección.
En la antigua casa de los Chávez Frías ahora funciona la sede municipal del Partido Socialista Unido de Venezuela, mientras que el hogar de la abuela Rosa Inés, donde se crió el niño Hugo Rafael, ya no tiene hojas de bahareque y techos de palma. A finales de enero fue inaugurado allí el Centro de Educación Inicial Mamá Rosa.

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