domingo, 27 de mayo de 2012

"Los estudiantes, empleados y obreros no están con el Gobierno"

| ENTREVISTA LUIS FUENMAYOR TORO, EXRECTOR DE LA UCV "Los estudiantes, empleados y obreros no están con el Gobierno" "A los estudiantes los quieren encandilar con una seudodemocracia populista" "La Universidad Central debe ir a elecciones y ver qué pasa. ¿Acaso la van a cerrar? "
A juicio de Fuenmayor Toro la distorsión de la universidad ha permitido el abuso oficial
 LUIS FUENMAYOR TORO , EXRECTOR DE LA UCV | EL UNIVERSAL domingo 27 de mayo de 2012 12:00 AM Expresidente de la Asociación de Profesores, exrector de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y exdirector de la Oficina de Planificación del Sector Universitario, Luis Fuenmayor Toro, como pocos, conoce a fondo la academia; sus vicios y virtudes. A partir de su prolífica experiencia levanta la voz en torno a la polémica sobre el voto paritario y la amenaza judicial que gravita sobre la UCV. -¿En realidad el Gobierno quiere democratizar las universidades? -Existe una tremenda confusión ideológica en el sector oficial. En su eterno enfrentamiento con los enemigos de las clases populares quieren convertir la natural división que existe entre estudiantes y profesores, que es igual en todo el mundo, en una lucha de clase social. Es decir, el profesor es el explotador y el estudiante el explotado. Curiosamente el explotado termina su explotación con un título en sus manos que le permite enfrentarse al mundo y trabajar. La universidad, hablo del deber ser y no del ser que ha generado toda está situación, es una institución basada en el conocimiento: su producción, difusión y utilización. En una sociedad que depende del conocimiento las jerarquías no se establecen democráticamente; no puedes votar para elegir cuál estudiante se gradúa y cuál no. Sólo obtienen el título aquellos que lograron cumplir los objetivos y se apropiaron del conocimiento. Un profesor titular no llega por votación sino por experiencia y conocimiento. Lo mismo sucede en las Fuerzas Armadas. -Precisamente las tres organizaciones más antiguas: Ejército, Iglesia y Universidad funcionan bajo esas características. -Exacto, sobre las jerarquías. En la institución militar el trato diario no es democrático y debe ser así para sostener el orden y el mando. El Presidente lo sabe porque él entiende esas jerarquías. Pero ahora se pretende olvidar esa realidad. El tutor de un estudiante no es su jefe. Es su tutor y el estudiante lo escoge sobre la base de su conocimiento y experiencia. Hay una relación solidaria pero no de iguales. A los estudiantes los quieren encandilar con una seudodemocracia populista. Se quiere dar un privilegio que no es acorde al ser estudiantil. -La situación con empleados y obreros es aún peor. -Ellos no son miembros de la comunidad. Los empleados son personas que soportan a quienes se ocupan del conocimiento, es decir, estudiantes y profesores. O acaso en los cuarteles las secretarias, los abogados o los administradores son parte del cuerpo de oficiales. Si es así tienen derecho a ascender dentro de la jerarquía de la institución castrense. -El artículo 109 de la Constitución precisa quienes integran la comunidad. -Hay un error conceptual, legal e inconstitucional. Ninguna ley está por encima de la Constitución. Cualquier explicación que se dé es una manipulación. Yo no puedo votar en las elecciones de los empleados y de los obreros. Lo que decide el voto es la pertinencia a la comunidad. Hay mucha confusión al respecto. -¿Confusión o manipulación? -Algunos ilusos piensan que eso les dará el control de la universidad. Pero no será así porque la mayoría de los estudiantes, empleados y obreros no están con el Gobierno. En el caso de los egresados revisemos en manos de quiénes están los colegios profesionales. Lo que lograrán es acabar con la universidad. Ya no habrá que presentar proyectos de investigación a la comunidad, ahora serán parrilladas, que ya existían con los estudiantes, para discutir el futuro de la universidad. Por esa vía se perderá todo. Será muy difícil recuperar lo anterior. Esto es lo que le interesa a este gobierno, a los del pasado y a los del futuro. No quieren erradicar la pobreza. Quien busca votos de los pobres no quiere acabar con ellos. -Si tanto se quiere democratizar por qué no hay elecciones en las experimentales o en la Bolivariana. -Si el cambio fuera real comenzaría por las experimentales. Pero la repuesta es: Ahí no se elige. -Moronta no mueve a los estudiantes. Ni Sánchez y Suárez a los gremios. -Los obreros nunca han exigido el voto. Los empleados, pero sólo los profesionales, aunque ellos hacen campaña corporativa apenas participan. -¿Por qué en las mayorías no ha calado el derecho al voto universitario? -Los obreros tienen una conciencia de clase mayor que los empleados. Ellos están orgullosos de ser obreros. Jamás se han preocupado por la academia. Ellos están interesados en su fideicomiso, prestaciones y salarios; no en la academia. -Y el Gobierno no les incrementa el salario. -No están ganados para eso. En el caso de los empleados está el oportunismo de Eduardo Sánchez que quiere figurar para ver en dónde termina. -¿Ahora bien, respetando la academia, cómo se pueden crear espacios de participación para estos sectores? -Antes hay que decir que la actual confusión pasa porque antes uno veía a Francisco De Venanzi y decías: es el rector y tiene autoritas. Pero eso se alteró. En las universidades hay autoridades sin doctorados y que nunca han investigado, entonces los estudiantes no ven mucha diferencia entre ellos y esas autoridades. -¿Cómo participar? -Yo propuse la creación de un ente contralor que vigile la administración del presupuesto donde estén todos los sectores. -¿Se perdió el respeto académico e intelectual? -Se perdió y esto la ha debilitado dando pie a este tipo de cuestiones absurdas que matan a la institución. -¿Esa debilidad es la que permite el caos? -Este Gobierno, como los anteriores, quiere acabar con la universidad. No le interesa un ciudadano capacitado con empleo bien remunerado. Quieren un empleo precario para el control político, como las misiones. -¿Cómo puede defenderse la UCV? -Estamos en el peor periodo, interna y externamente, no hay fuerzas para defenderse. Hay crisis presupuestaria, amenazas jurídicas y la instauración de cogollos. -¿Cómo cambiar? -Hay que convertir lo vicioso en virtuoso. Revisar los salarios y la calidad. Se ha hecho mucho daño. Hay que iniciar su reestructuración. -¿Cuál debe ser la postura ante la amenaza del TSJ? -La UCV debe ir a elecciones y ver qué pasa. ¿Acaso la van a cerrar? ¿Sabe Chávez lo que sus subalternos hace en su ausencia? Yo creo que están trabajando para perder las elecciones. ¿Está el Gobierno en capacidad, en año electoral, de encarcelar a todo el Consejo Universitario de la UCV y de otras universidades? ¿Han evaluado la reacción nacional e internacional? -¿Cuál debe ser la respuesta sobre el reglamento? -No puedes hacer un reglamento con base a una ley inconstitucional. No puedes obligarlos. La LOE es ilegal y la Sala Constitucional lo sabe. gmendez@eluniversal.com