miércoles, 9 de abril de 2008

Haiman El Troudi duerme tranquilo, mientras el pueblo padece insomnio. Inflacción 2008

En el Universal del día de hoy titula:
El Gobierno plantea una meta inflacionaria cercana a 19,5%

El ministro de Planificación y Desarrollo, Haiman El Troudi, indicó que la expectativa inflacionaria de este año estará alineada con el promedio de aumento de precios que ha registrado el gobierno de Hugo Chávez, que se ubica en 19,5%.

"Este año nuestra meta inflacionaria la estamos considerando como una meta que se mantenga en este rango promedio de inflación", dijo al referirse a la tendencia de precios que se ha registrado entre los años 1999 y 2007.

Ya desde hace semanas el funcionario había destacado la necesidad de hacer los ajustes pertinentes en cuanto a expectativas para 2008, pues los resultados del primer trimestre no permitirán cumplir con la inflación de 11% que el Ejecutivo estimó para este año.

"Los niveles de inflación no son los que aspiramos", sentenció El Troudi, si bien resaltó que se ha revertido la tendencia alcista que habían registrado los precios al consumidor.

Aunque destacó que el Gobierno no está contento con los resultados en este tema, afirmó que la inflación no le quita el sueño a los representantes del gabinete económico.

Igualmente, el titular del despacho de Planificación y Desarrollo informó que el Índice de Precios al Consumidor de Caracas se situó en 2,3% al cierre del mes de marzo, y que en Mérida se registró un pico inflacionario de 3,2%.

El resultado del área capitalina plantea un brinco con respecto a 0,7% que se había registrado en el mismo mes del año 2007, según cifras del Banco Central de Venezuela.

En lo que respecta al acumulado para los tres primeros meses en Caracas, el registro es de 8,2%, que contrasta con el primer trimestre del año pasado, cuando fue de 2,6%.

Pregunto ¿Porqué la inflacción no le quita el sueño a los representantes del gabinete económico?

A los representantes del gabinete económico no les quita el sueño porque los sueldos de ellos son de 30 millones de bolívares ó más: mientras que el obrero que gana salario mínimo, cada día compra mucho menos y no le alcanza para mantener a su familia con dignidad y cada día al obrero la papa se le pone pelúa mientras que para los miembros del gabinete la papa está papaya.