lunes, 14 de junio de 2010

COMUNICADO DE LOS ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA DE LA UCV SOBRE EL CASO DE FRANKLIN BRITO

Como estudiantes de Psicología nos dedicamos diariamente a prepararnos y formarnos profesionalmente para convertirnos en los psicólogos que el país necesita. Para ello debemos mantenernos atentos a las últimas teorías así como a las normativas internacionales que le dan soporte y coherencia académica al ejercicio profesional, en materia de salud mental. En este sentido vemos con preocupación y asombro la diferencia existente entre los criterios de aplicación de los principios psicológicos en la determinación de un diagnóstico clínico y el posterior tratamiento, y lo ocurrido en el caso del ciudadano venezolano Franklin Brito.

Así, hoy los estudiantes de Psicología nos pronunciamos por la aplicación indebida que se está realizando de la psicología y la psiquiatría con respecto al caso mencionado. Hace ya varios meses desde que Franklin Brito fue trasladado de las inmediaciones de la OEA en contra de su voluntad hacia el hospital Militar y aún no se conoce un diagnóstico preciso de su situación médica y en especial de su Salud Mental. Sin embargo han sido varias las Declaraciones por parte de funcionarios del gobierno que manifiestan que Brito “tiene una disminución de su capacidad mental”. Ahora nuestras preguntas ¿Cuál es el diagnóstico clínico del Sr. Brito de acuerdo a los instrumentos validados internacionalmente? ¿Quién es el psicólogo o psiquiatra que determinó este diagnóstico? ¿Dónde se encuentra el Informe clínico correspondiente indicando las evaluaciones o pruebas que soportan el diagnóstico? ¿Dónde queda la confidencialidad del estado de salud mental del paciente? ¿Por que el personal médico no ha salido a dar la cara ante las declaraciones de personas que NO están capacitadas para realizar este tipo de diagnósticos? ¿Cuál es el tratamiento que se le está dando a Franklin Brito en estos momentos si se supone tiene un problema de salud mental?
Debemos recordar que independientemente del estado mental del paciente, existen diversos mecanismos que deben garantizar todos los derechos de las personas en estas condiciones y en este caso, es muy claro lo que manifiestan los principios de salud mental y derechos humanos; los cuales evidentemente no están siendo cumplidos por el gobierno nacional cuando se le niega la posibilidad de tomar sus propias decisiones impidiéndole a su vez el derecho a sus familiares de encargarse de él.

Hoy más que nunca hacemos un llamado público, a las personas que tienen en sus manos la salud del Sr. Brito para que no lleven su caso bajo criterios políticos sino que se apeguen a lo establecido en las leyes nacionales, los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos, atención médica y de salud, además las pautas y principios de ejercicio profesional ético. Está en juego la vida de una persona y los profesionales de la salud deben alejarse de toda postura política o personal y actuar conforme a los reglamentos que juraron cumplir al momento de egresar como profesionales.


Marielys Meneses
Presidenta del Centro de Estudiantes de Psicología